Reformar un piso pequeño es una realidad con la nos encontramos a diario. La escasez de metros de las viviendas en las grandes ciudades puede ser un hándicap, que, en vez de contrariarnos, podemos centrar nuestros esfuerzos en buscar el encanto de vivir y decorar estos pisos pequeños para sacarle el máximo partido a cada rincón.

Una de las premisas que solemos utilizar en la mayoría de nuestros proyectos es la de recuperar todos los elementos existentes, ya que, si la base es buena, todos los elementos como los techos altos, puertas, paredes de ladrillo vistas y techos en bóveda catalana se pueden restaurar para devolverles la vida y maximizar la sensación de amplitud.

En este proyecto que os mostramos hoy, la clave fue la ubicación de la cocina en una de las zonas de paso, así se redujo el pasillo y ganamos metros cuadrados y mucha luz. Además, conseguimos un amplio salón comedor, con la cocina abierta haciendo que fuese un espacio diáfano con mucha entrada de luz natural que propició la sensación de fluidez visual y aportó un ambiente acogedor, moderno, funcional y con mucho estilo.

Redistribuyendo la vivienda, le ganamos el pulso al espacio y conseguimos que en estos 50m2 cupiesen el salón comedor, la cocina de open concept, 3 habitaciones y dos baños completos, consiguiendo así, todas la estancias necesarias para que una vivienda sea cómoda, adaptada a sus propietarios y con todo el estilo para que puedas llamarla hogar y sentirte orgulloso de tu casa.

Una reforma, puede hacer que vuelvas a enamorarte perdidamente de tu hogar! Cuidar de tu hogar, también es cuidar de uno mismo. Como dicen los sabios, tu casa es tu templo, y nosotras tenemos las herramientas adecuadas para que vuelvas a adorarla.

Apúntate al reto de los 50 m2 y gánale la partida al espacio!